Sigue el calor y la cosecha (de momento de la cebada). Sin novedad por el pueblo.
Dentro de las "cosas" interesantes que hablan de nuestro pueblo, el Catastro de Ensenada nos presenta la realidad de cómo era Villanueva de Argaño en el siglo XVIII.
Este Catastro, fue una gran investigación económica y demográfica realizada entre 1749 y 1756 por orden del rey Fernando VI e impulsada por Zenón de Somodevilla y Bengoechea, conocido como el Marqués de la Ensenada, siendo su objetivo principal era conocer con precisión la riqueza de todos los pueblos de la Corona de Castilla para establecer un único impuesto que sustituyera la compleja variedad de tributos existentes. Aunque esta reforma fiscal nunca llegó a aplicarse plenamente, debido a la oposición de los grupos privilegiados, el proyecto dejó un extraordinario registro histórico.
Para elaborar el catastro, en cada localidad se respondía un interrogatorio de 40 preguntas y con toda esta información se confeccionaron documentos muy detallados sobre la riqueza y la población de cada localidad.


