El tiempo fue a mejor y tuvimos un buen día de Viernes Santo con mucho ambiente por el pueblo.
En lo religioso, por la mañana hubo Vía Crucis y por la tarde Oficios y Procesión (con la tradicional merienda del escabeche). No faltó nadie a la cita e incluso alguno ni siquiera pudo llegar a vestirse. Como notas de "color": Santi, en su papel de Jesús estrenó túnica a medida; Ramón volvió a traernos las saetas en el silencio de la noche que quedó aún más marcado en la segunda caída, cuando se apagaron por completo las luces del pueblo.
No sabemos si por el éxito de hoy, pero por lo que nos cuentan, es voluntad de muchas de las personas que esta tarde han estado preparando los pasos, constituirse en Hermandad, para lo que se llevará a cabo durante el próximo verano, una reunión este verano con el objetivo de organizar y dar forma a la misma.
















